La Autoridad Portuaria de Pasaia (PPA) ha aprobado el Plan Estratégico 2025–2030 en el Consejo de Administración del 5 de mayo. En este contexto, el alcalde de Pasaia, Teo Alberro, y la alcaldesa de Errenteria, Aizpea Otaegi, como integrantes del Consejo, han votado en contra. Junto con el alcalde de Lezo, Mikel Arruti, en representación de los ayuntamientos de la bahía, han expuesto las razones de dicha decisión.
Los portavoces y la portavoz reconocen que las aportaciones realizadas por los municipios a la propuesta del plan tenido su efecto –las enmiendas se estructuraron en cuatro grandes ejes: la gobernanza compartida, la movilidad, la economía azul y la transición medioambiental–. Así, el texto final incluye una serie de mejoras, en gran parte gracias al trabajo realizado desde los ayuntamientos y desde la perspectiva local, como la creación de un HUB por la economía azul, el plan de actuaciones medioambientales (con mediciones permanentes de agua, aire y ruido), la intención de mejorar la eficiencia de las infraestructuras actuales, la creación de un foro técnico permanente con los ayuntamientos, el énfasis en la necesidad del transporte ferroviario, o la continuidad de la línea de trabajo Pasaia-Bilbao-Baiona.
Sin embargo, y aun reconociendo todos estos avances, existen "graves omisiones" y "rumbos equivocados" para los alcaldes y la alcaldesa que dificultan la viabilidad de las iniciativas mencionadas:
En primer lugar, el documento ni siquiera hace referencia a la transferencia del puerto, lo que ha sido considerado "preocupante" por la alcaldesa de Errenteria, Aizpea Otaegi, ya que este silencio cierra en la práctica las posibilidades de una transformación real a medio plazo: "Porque la transferencia de competencias permitiría inversiones que concilien las mejoras que la ciudadanía necesita con la actividad portuaria". Estas inversiones transformadoras mejorarían la competitividad del puerto con nuevas actividades económicas dentro de la economía azul y la materialización de las inversiones necesarias en el ámbito puerto-ciudad. Además, el alcalde de Pasaia añade que el hecho de que la APP sea de titularidad española supone trabas evidentes a nivel local: "No hay más que ver cuánto se está retrasando la obra de la residencia Adinberri o la interminable nueva Lonja".
En cuanto a la planta logística, el alcalde de Lezo, Mikel Arruti, tiene claro que: "Sería empezar la casa por el tejado, más aún cuando el documento original recogía, en general, que había que favorecer la intermodalidad". Añade que la modernización de las infraestructuras portuarias es prioritaria: "Esta plataforma no responde a las necesidades actuales del puerto y la construcción de la planta logística se limita a desplazar estas afecciones. El primer paso debe ser la fidelización de la situación y los flujos actuales. Modernizar y especializar las infraestructuras existentes, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía del entorno y de las/los trabajadoras/es portuarios, para mejorar también la competitividad portuaria, reduciendo los efectos de su actividad". Además, todavía no se dispone de estudios de alternativas o de viabilidad de la planta logística de Gaintxurizketa.
Por todo ello, el alcalde de Pasaia y la alcaldesa de Errenteria han votado en contra del Plan.
Los representantes y la representante de la bahía subrayan la necesidad de un cambio real del modelo de gobernanza que ponga en el centro la colaboración efectiva entre instituciones y los intereses de la ciudadanía. El alcalde de Pasaia, Teo Alberro, ha añadido "desgraciadamente, las actuaciones observadas hasta la fecha, entre ellas el proceso de elaboración del documento definitivo de este Plan Estratégico, así como las causas judiciales abiertas por el Puerto contra el Ayuntamiento de Pasaia, apuntan en sentido contrario. Esto choca directamente con la representación elegida democráticamente por la ciudadanía y, por tanto, con los derechos y deseos de ésta".
El alcalde de Pasaia tiene claro que: "Si se quiere un cambio real, hay que pasar de las palabras a los hechos: es urgente abandonar los litigios abiertos, materializar de una vez por todas las cesiones de espacios acordadas con los ayuntamientos, impulsar las modernizaciones imprescindibles y poner a disposición de las entidades locales la gestión de los espacios públicos portuarios".